lunes, 9 de agosto de 2021

CAMINO A LA CORDURA

CAMINO A LA CORDURA

1968

1968. Año en que un 27 de Marzo nace una historia, la historia mas emocionante y disparatada de todas aquellas que pueda conocer, la mía.

En aquel año, todavía en España, se vivía el régimen del Franquismo, de esa época de mi vida pocos recuerdos tengo, mis primeros y nublados recuerdos me vienen de la vieja casa en Vallecas, una casa baja con patio donde reservábamos una habitación para abuela, una casa humilde pero con televisor. A mi parecer una familia feliz que vivía en un ambiente feliz. 

Soy el pequeño de cuatro hermanos, dos varones y una nena. En aquella época eran habituales las familias numerosas al igual que era habitual que los pequeños heredáramos la ropa, juguetes y libros escolares de los hermanos mayores.

No tengo recuerdos negativos de mi niñez, con siete años, en 1975, nos mudamos a un pueblecito de la sierra de Madrid, Collado Villalba. Fue quizá aquí, donde empezó a cambiar mi vida, quizá, solo quizá.  Nadie sabe que le depara el futuro, tampoco si está escrito, solo sé que, como todos, me arrepiento de no haber disfrutado más de la vida.

Posiblemente, llega un momento en la vida en la que realmente encuentras tu sitio y para llegar a no sé qué, primero tienes que pasar por no sé donde, unos los elijes, otros se imponen, no siempre son los deseados ni los correctos, pero son los que te llevan a lo finalmente eres.

Mi padre vio en aquel pueblo la oportunidad de instalarse por su cuenta un tallercito donde se reparaban cámaras frigoríficas y maquinaria de hostelería. En aquella época era prácticamente el único en toda la sierra que se dedicara al frio industrial, con lo cual, la competencia era cero o casi nula.  

Yo, mientras tanto, ya apuntaba maneras, enseguida hice amigos, amigos del barrio, del edificio donde vivíamos de alquiler. En el bajo vivía Jarillo, en el primero Alfonsito, en el bloque de enfrente vivían el Rubio y Mario (Maqueijan) mas abajo en una casa baja estaba Jose António (el Gallego) menudo elemento, nunca habló de su padre, fue un tabú, vivía con su madre y fue uno de mis mejores amigos, a la pronta edad de los nueve años me enseñó a fumar, conocí también a los que vivían mas abajo aún de mi casa,
pegando al rio Guadarrama, "Los Cuerva", hice amistad con el pequeño de los Cuerva que tenía mi edad. En el pueblo eran conocidos por sus fechorías pero a mi me gustaba estar con ellos. En cierto modo quería ser como ellos, ser conocido por mis fechorías junto a los Cuerva y Jose António.

Mi madre temblaba cada vez que salía a la calle, sabía perfectamente que me juntaba con ellos a pesar de tenerlo terminantemente prohibido. Junto a ellos y a pesar de no levantar un palmo del suelo, ya me sentía el "puto amo" fumábamos y robábamos en el ultramarinos del barrio, aprovechábamos lo descuidos del Señor Fernando dueño del supermercado El Teide y arrasábamos con todo lo que podíamos, solo por diversión, no había otra finalidad. Me caían bien y yo les caía bien. Fue una de las épocas de mi vida donde mas aprendí del mundo callejero, quizá fue el principio de los principios, la graduación de una carrera interminable. Hay tantos y tantos recuerdos y anécdotas de aquellos años que me es imposible retenerlos todos en mi cabeza.

El negocio del viejo prosperaba a pasos agigantados, mi padre pasaba el mayor tiempo del día trabajando, apenas le veíamos en casa, aún así recuerdo sentarnos toda la familia en el pequeño salón a ver "El Hombre y La Tierra" aquel mítico programa de naturaleza del Doctor Rodríguez de La Fuente y los fines de semana que pasábamos junto a la familia por parte de mi madre, la familia Caballero. Por parte de mi viejo no hubo apenas relación, vivían mas retirados de Madrid la mayoría y apenas tengo recuerdo de ellos.

Los Caballero absorbieron nuestras vidas, como una gran familia que éramos, una familia de Norte a Sur de España, de punta a punta. Eran realmente divertidas y emocionantes las reuniones familiares, tanto en navidad como en cumpleaños, siempre había alguien con alguna excusa para celebrar algo. Aquellos famosos cumpleaños de la abuela Lorenza. Los viajes a Málaga con la familia, entrañables recuerdos que nunca volverán. Todavía me emociono cuando escucho alguna canción de Serrat o de Carlos Santana que era la música que nos acompañaba en los eternos viajes a la playa, recuerdo esos cartuchos gigantes que introducía mi padre en el radiocasete del Seat 124 en el que viajábamos seis personas sin aire acondicionado, sin cinturones de seguridad, sin autopistas, eso si era una verdadera aventura. 

La familia "Caballero", en parte, sigue sus rituales y festejos, yo ya alejado por mis circunstancias de todo aquel ajetreo. Faltan muchos, quizá los mejores, pero la familia sigue y en ese sentido, aunque personalmente no sea partícipe, me alegra que siga siendo una piña. 

Mi viejo seguía amontonando dinero, en esa época yo no era consciente pero me di cuenta mas tarde de que lo que consiguió nunca se lo regalaron. Compró una parcela y empezó a edificar su casa, su chalet a su gusto (que no al mío) con el dinero que tanto esfuerzo le costaba ganar. Fue cuando tenia 10 u 11 años cuando nos mudamos a la nueva casa, una casa enorme con armarios enormes un salón enorme, una cocina enorme, una sala de juego enorme, una alacena enorme, un almacén enorme un garaje enorme pero, unas habitaciones ridículas, total, allí solo entrabamos para dormir. Lo mejor sin duda, el jardín. 

Al cambiar de casa, también cambié de colegio ya que la casa nueva estaba a las afueras del pueblo y el colegio donde estudiaba pillaba muy retirado y teníamos dos colegios muy cercanos a los que podía ir andando.

Hice buenos amigos en el nuevo colegio, incluso conocía a varios alumnos lo cual no me costó relacionarme en pocos días. 6º de EGB fue el curso que empecé en el nuevo colegio, empezaron a empeorar mis notas y me dedicaba mas al escapismos que a estudiar, mi hermano mediano asistía, lógicamente, al mismo colegio dos cursos por delante que yo, el tenía sus amigos y yo los míos aunque, fuera del colegio compartíamos los mismos, creo que salvo los profesores, nadie supo que éramos hermanos ya que nunca estábamos juntos, hacíamos vidas diferentes con amistades diferentes.

Me junté con lo mas exquisito del colegio, los que nos juntábamos en el recreo a fumar, a la salida siempre había peleas. En 8º curso ya fue la creme de la creme, todo lo peor de Villalba se focalizó en mi colegio. "Josete" uña y carne, el Alemán, enemigo de mis enemigos, el Cuerva acabó también allí, aquello se convirtió en una verdadera locura, en varias ocasiones se personó la Guardia Civil para interrogarnos sobre robos ocurridos por los chalets de la zona, por supuesto no sabíamos nada. En ese año empecé a experimentar con los porros, la zona era idónea para pasar desapercibidos y beber y fumar con total libertad, como ya dije, el colegio estaba a las afueras del pueblo y solo había campo a su alrededor, los únicos que podían decirnos algo eran los profesores pero, en realidad les importábamos una mierda, mientras lo hiciéramos fuera del recito escolar... 

Me di cuenta de que no se podía estudiar colocado, con lo cual, me regalaron el graduado escolar y me puse a trabajar en la empresa de mi viejo. Con 14 o 15 años, empecé de aprendiz en la empresa en la cual ya estaban todos mis hermanos incluida la nena que se encargaba de la oficina. También había otros dos empleados, Jose y Toño. Aprendí el oficio rápido, en poco tiempo mi padre me regaló mi primera maleta de herramientas, cuando me quise dar cuenta ya estaba haciendo reparaciones yo solo, tenía buen trato con los clientes, en su mayoría bares y restaurante. Ese buen trato que ofrecía a los

clientes me lo proporcionaba el alcohol, si, hablamos que contaba con 16 años cuando ya sabía que necesitaba el alcohol, recuerdo mi primer síndrome de abstinencia con 18 años, en un restaurante, fui incapaz de hacer mi trabajo debido a los temblores en las manos, le dije al cliente que tenía que ir a por una pieza que no llevaba en ese momento en el coche. Tan solo entre en el bar mas cercano y bebí dos copas de whisky, en tan solo cinco minutos, mis manos dejaron de temblar. A partir de ese momento, necesité parar mis manos con alcohol a diario.






  


 

sábado, 26 de junio de 2021

CAMINO A LA CORDURA MAYO/2021

 CAMINO A LA CORDURA

Sin título, sin guion, lo que te salga del alma. El simple hecho de tener la libertad de poder expresar tus sentimientos en público, sin sentirte juzgado, sin sentirte señalado, sin sentirte “apartado” Esa es la historia más bonita de tu vida.  Poder decir, a un público que te escucha, que eres el dueño de tu vida, que por fín nada ni nadie será capaz de arrebatar lo que es tuyo.

Tu felicidad.



LA LEYENDA DEL HOMBRE SIN LEYENDA

Este hombre, como tantos otros, llegó a los cuarenta y se dio cuenta que no tenía pasado, recuerda con añoranza cómo, montado en sus rodillas, su padre le contaba sus batallitas, de sus amigotes, sus trabajos en Francia con una gran multinacional y como no, sus hazañas en el servicio militar.  

Un sinfín de anécdotas que lo hacían ver a su padre como un ídolo, un ejemplo a seguir, un ejemplo que no fue capaz de seguir. 

La vida ya no es como antes, o quizá él en particular, no es como su padre. 

Llegada a esta edad y tras un largo trabajo de reflexión, se da cuenta que no tiene nada que ofrecer a sus hijos, realmente, no tiene nada que contarles, nada de lo que sus hijos puedan estar orgullosos de él, por no hacer, tan siquiera hizo el servicio militar, de ahí podría haber sacado alguna anécdota, alguna mentirijilla piadosa que les hubiera dejado con la boca abierta, nada.

No tuvo la oportunidad de contar batallas, quizá sus hijos tampoco deseaban escucharlo, no, no tenía nada que contar, nada de interés.

Nunca en su vida se preocupó por crear algo por lo que ser recordado, nunca jamás se interesó de la vida de los demás, no se interesó nunca de la suya misma, por qué interesarse de la de los demás. 

Cierto es, que su humildad carecía de límites, jamás intentó sacar provecho de cualquier situación, lo que recibía lo aceptaba, bueno o malo, siempre era bien recibido, compartió con quien quiso compartir, amó a quien quiso amar, luchó por quien quiso luchar,  pero eso no es leyenda, eso no tiene mérito.

Siempre se le recordará por el hombre sin leyenda ya que nunca permitió que su ego surgiera de su interior, de esa manera su leyenda quedó en silencio para siempre, no necesita más que una sonrisa para sentirse bien y dar por terminado su trabajo. Ese es su verdadero honorario, hacer feliz a los que le rodean. 

Si alguna vez te cruzas en su camino, lo conoceréis sin siquiera intercambiar una palabra, ni tan siquiera su nombre os hará pensar que es alguien especial. Solo cuando toques sus ásperas manos, capaces de convertirse en soplos de seda sin dejar atrás la firmeza que aparentan  y veas en sus ojos reflejados el amor del fracaso, sabrás que se trata de él, del hombre sin leyenda.


amc



CIEGO MUDO SORDO

 

Cada vez nos distanciamos más los unos de los otros, cada vez más ciegos de la realidad, un mundo sin en el que están desapareciendo los sentimientos que poco a poco se sustituyen por tecnología, solo escuchamos lo que queremos escuchar, solo decimos lo que quieren escuchar. 

Se nos olvida lo que de verdad importa, lo que realmente sana.

Nos basamos en hecho científicos, en poner todo el empeño en sanar con libros escritos por personas que para nada son seres extraordinarios, nos rendimos ante gente que por el hecho de haber dedicado su vida al estudio, se permiten el lujo de decirnos qué es lo mejor para cada cual, diagnosticando a base de teorías y supuestas metodologías que separan cada día más la mayor de las verdades. 

Si hay algo en común en todos los adictos, en todos sin excepción, es la necesidad amor, de cariño, sentirse entendido y valorado. Un beso, un abrazo, un hombro en el que llorar, eso es realmente lo que sana, la mejor medicina, la de toda la vida, sin receta, sin miedo a una sobredosis, nadie ha muerto de abrazos, nadie ha muerto de besos.

Tengo la absoluta seguridad, de que una píldora nunca te dará amor.

amc 


domingo, 11 de abril de 2021

CAMINO A LA CORDURA - ABRIL 2021

 CAMINO A LA CORDURA

ABRIL 2021

 
  MI MUNDO INTERNO

.- ¿Cómo estás Fede? Cuanto tiempo sin verte, cuánto tiempo perdido en la cordura, te echaba ya de menos. Tenemos que vernos más a menudo, no puedo despistarme tanto tiempo o terminaré creyendo que ya no quieres saber nada de mí, que nuestra amistad terminó y estoy preparado para caminar solo. Prefiero pensar que tú también necesitas un descanso.


.- Amigo, nuestra amistad nunca se romperá, formo parte de ti y tú, formas parte de mi. Es posible que te olvides de mi de vez en cuando, pero yo siempre estoy, alerta, protegiendo lo que tanto te ha costado construir, lo que tanto te ha costado destruir, formo parte de ti, tú formas parte de mi.

No olvides que lo que destruiste, lo hicimos juntos, así como cuando nos tocó construir, no puedo dejarte solo ahora, estamos juntos en esto.

Formo parte de ti, formas parte de mi. Hasta la muerte.


.- Gracias Fede, estaba seguro de que era así pero, de vez en cuando me gusta oirlo. 


amc 


Dolores 


Estoy acostumbrándome al dolor, tanto que cuando no está conmigo, lo echo de menos. 

No sé si esto será bueno o malo, tampoco me lo planteo, simplemente es un hecho, sin más, sin comeduras de coco. 

Hay muchos tipos de dolor, está el dolor físico que, por la edad y lo mucho que  he maltratado a mi cuerpo durante años, ahora me lo echa en cara a diario y la medicina no hace milagros, solo da esperanzas. 

Otro tipo de dolor es el que sufrimos cuando nuestra vida se enfrenta a situaciones adversas que debemos lidiar y el tiempo es clave para poder superarlo como, la pérdida de un ser querido,  una ruptura sentimental...

Luego está el dolor que nos crean los demás, el dolor externo, ese que podríamos llamar “dolor empático emocional” y que en la mayoría de las ocasiones los hacemos nuestros, nos apropiamos de los dolores ajenos y sin darnos cuenta convertimos el dolor externo en dolor interno.

Esto se debe a las “neuronas espejo”  que se descubrieron en el cerebro de los monos y que se activan de la misma manera cuando un individuo observa a otro ejecutar una misma secuencia, que cuando la persona lo realiza.

Esto nos ayuda a ponernos en el lugar del otro y llegar a sufrir su sufrimiento. 

Esto nos ayuda a su vez a entender a la perfección por lo que está pasando el otro individuo con la diferencia de que a nosotros no nos afecta hasta el punto del derrumbe y así poder ser un gran apoyo para el que lo está realmente sufriendo. 



Incompatible como agua con aceite

Es de suma importancia estar centrado en nuestro trabajo personal sin que nada externo interrumpa nuestros pensamientos

De esta manera sabremos diferenciar entre mundo interno y mundo externo.

Nuestro mundo interno debe ser algo íntimo, anónimo, solo nuestro. Centrarnos en cómo nos sentimos y trabajar nuestra espiritualidad dia a dia.

Es difícil mantener separado nuestro estado de ánimo con el mundo externo pero debe ser fundamental mantener alejado de nosotros los problemas cotidianos de una vida cotidiana como pudieran ser problemas laborales.

Incorporar a nuestro mundo interno los problemas externos nos puede llevar a un estado de inestabilidad emocional que no corresponde con la realidad.

Soluciona tus problemas externos cuando sea sólo y exclusivamente el momento, cuando estés conectado en tu mundo externo, no modifiques tu mundo interno con el externo.



A LAS RENUNCIAS

Cuando hablamos de hacer renuncias, no se trata de modificar nuestros hábitos, que también, pero ese tipo de renuncias son las que podemos llamar livianas, menos costosas de renunciar aunque para muchos se le haga un mundo tener que dejar de asistir los domingos al típico aperitivo con los amigos, no deja de ser una mera excusa para cada domingo acercarse más al consumo, se inicia con el refresco, sin darnos cuenta (o si) pasamos a la cerveza sin alcohol y cuando te quieres dar cuenta ya estás consumiendo como lo hacías antes o en mas cantidad. 

Si no puedes hacer ese tipo de renuncias es que no valoras tu vida, no te tomas en serio tu enfermedad, no quieres a tu familia y no te quieres a ti mismo.

Si no eres capaz de hacer ese tipo de renuncias, ¿como pretendes renunciar a tu problema? 

Sin embargo, hay otro tipo de renuncias que verdaderamente son dolorosas, esas en las que te das cuenta el porqué es tan difícil salir de las drogas, cuando tienes que elegir entre tu pareja o tu salud, tu familia o tu vida, tu negocio o tu recuperación.

Es en ese momento donde tienes que elegir vivir tu vida, o por el contrario seguir viviendo la vida de los demás.




A MI IMAGEN Y SEMEJANZA

Me gusta creer que mis escritos ayudan, al menos, a alguien que esté pasando por un mal momento. Con eso me conformaría.


No obstante, me gustaría recalcar que lo que escribo en mi blog es algo que no tiene por que ser de tu agrado, puede que tus ideas morales, tu filosofía de vida, tu manera de plantear la vida tenga una visión muy distinta a la mía, es lógico, cada cual busca la felicidad a su manera y simplemente, esta es la mía.

Procuro leer cuando tengo un rato libre, que es difícil, y leo cosas que son muy diferentes a mis ideas y contrarias a mis valores, eso no quita que no lo valore y siga aprendiendo de diferentes formas de ver la vida, todo lo que aportes a tu cerebro es sabiduría, sin menospreciar algo que crees que no te aportará nada y sin embargo puedes sacar tus propias conclusiones y transformar su verdad en la tuya. 

Nadie tiene la verdad absoluta, lo mejor es escuchar todas las verdades y de ahí, sacar tu propia verdad, somos únicos, con nuestros defectos y virtudes, con nuestras verdades y mentiras.




Me queda tanto por hacer...

No haré del tiempo una distancia ni de mi pasado un error, no creo que existan los errores, son solo malas decisiones o mejor aún, decisiones que en el momento en que las tomé creí que eran las acertadas y eso, creo que no es un error.

Con el paso de los años me doy cuenta de que todo en la vida tiene un porqué, una razón, pasaron cosas a lo largo de mi vida de las que sólo ahora puedo sacar partido, de las que solo ahora no existe arrepentimiento. 

Provoqué mucho dolor, mucho sufrimiento a las personas que más quiero, también a las que menos quiero pero son importantes para mí. 

A pesar de todo, no hace tanto tiempo de aquello como pensaba, en mi cabeza se hace una eternidad pero, cuando noto que mis heridas escuecen al escuchar  versiones de mi vida en boca de otros, me doy cuenta de que solo ha pasado un breve espacio en el tiempo, que los recuerdos se esconden entre mis neuronas para hacerme creer que mi pasado murió y en mí  hubo un nuevo renacer.

El problema es que la vida de un hombre no se concibe sin un pasado, cual fuere, la vida de un hombre no tendrá un presente sin antes haber tenido un pasado. 

El pasado no es un error, el pasado nos sirve de referencia para construir el presente y así, lograr un futuro. 

El objetivo de la vida es que nuestro presente sea siempre mejor que nuestro pasado, crear, crecer, cada día un suspiro más.

Si logras que cada nuevo día sea mejor que el anterior, querrá decir que te estás esforzando en ser feliz.




jueves, 26 de noviembre de 2020

CAMINO A LA CORDURA AGOSTO DEL 2020

CAMINO A LA CORDURA 

 Octubre del 2020 


 Reír Llorando 
 Viendo a Garrik —actor de la Inglaterra— el pueblo al aplaudirle le decía: 
«Eres el más gracioso de la tierra y el más feliz...» Y el cómico reía. 
 Víctimas del spleen, los altos lores, 
en sus noches más negras y pesadas, 
iban a ver al rey de los actores y cambiaban su spleen en carcajadas. 
 Una vez, ante un médico famoso, llegóse un hombre de mirar sombrío: 
«Sufro —le dijo—, un mal tan espantoso como esta palidez del rostro mío. »
Nada me causa encanto ni atractivo; 
no me importan mi nombre ni mi suerte en un eterno spleen muriendo vivo, 
y es mi única ilusión, la de la muerte». 
—Viajad y os distraeréis. 
—¡Tanto he viajado! 
—Las lecturas buscad. 
—¡Tanto he leído! 
—Que os ame una mujer. 
—¡Sí soy amado! 
—¡Un título adquirid! 
—¡Noble he nacido! 
—¿Pobre seréis quizá? 
—Tengo riquezas 
—¿De lisonjas gustáis? 
—¡Tantas escucho! 
—¿Qué tenéis de familia? 
—Mis tristezas 
—¿Vais a los cementerios? 
—Mucho... mucho... 
 —¿De vuestra vida actual, tenéis testigos? 
—Sí, mas no dejo que me impongan yugos; yo les llamo a los muertos mis amigos; y les llamo a los vivos mis verdugos. 
 —Me deja —agrega el médico—perplejo vuestro mal y no debo acobardaros; 
Tomad hoy por receta este consejo: sólo viendo a Garrik, podréis curaros. 
 —¿A Garrik? 
—Sí, a Garrik... 
La más remisa y austera sociedad le busca ansiosa; 
todo aquél que lo ve, muere de risa: tiene una gracia artística asombrosa. 
 —¿Y a mí, me hará reír? 
—¡Ah!, sí, os lo juro, él sí y nadie más que él; mas... ¿qué os inquieta? 
—Así —dijo el enfermo—no me curo; ¡Yo soy Garrik!... Cambiadme la receta. 
 ¡Cuántos hay que, cansados de la vida, enfermos de pesar, muertos de tedio, hacen reír como el actor suicida, sin encontrar para su mal remedio! 
 ¡Ay! ¡Cuántas veces al reír se llora! 
¡Nadie en lo alegre de la risa fíe, porque en los seres que el dolor devora, 
el alma gime cuando el rostro ríe! 
 Si se muere la fe, si huye la calma, 
si sólo abrojos nuestra planta pisa, lanza a la faz la tempestad del alma, 
un relámpago triste: la sonrisa. 
 El carnaval del mundo engaña tanto, que las vidas son breves mascaradas; 
aquí aprendemos a reír con llanto y también a llorar con carcajadas. 

 Juan de Dios Peza. 

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En tiempos de crisis mental

   He necesitado tiempo, las palabras se entrelazan en mi cabeza y separarlas es trabajo de pescadores, que pese a sus manos agrietadas, tienen la habilidad de desenredar metros y más metros de redes.
 
 En el laberinto de frases que componen el entresijo de palabras, todas están relacionadas con la muerte, la miseria, el abandono.
 Por mas que busco entre mis éxitos, el fracaso prevalece.  Quizá porque soy ambicioso y no soporto ver como, poco a poco, permanecemos impasibles ante algo tan evidente como la destrucción del hombre. La plaga crece, cada vez son mas y mas pronto aquellos que, sin saberlo, están poniendo fecha a su muerte, una muerte larga y dolorosa en la que posiblemente, le acompañe la familia en una muerte en vida.
 
amc







A ESOS LOCOS ADICTOS


 Esa canción del famoso cantautor dedicada a los niños, “esos locos bajitos” que tanta similitud encuentro en los adictos en recuperación.

Niño, deja ya de joder con la pelota.

Son como niños, al igual que ancianos, con sus pérdidas de memoria y algún que otro de orina,  sus pataletas cuando no consiguen su propósito, insomnios en los que anhelan un consumo esporádico para dormir,  sus competiciones de vida que hablan de batallas perdidas como si ya conocieran todo lo que hay que conocer y siquiera acaban de aterrizar en el mundo. Deslenguados en su mundo vacío de sentimientos donde el dominante es quien más miente. 

Sin lugar a dudas, se darán cuenta que la mentira es una de las razones por las que se encuentran a día de hoy, que el bravucón de turno ya no tiene nada que hacer ante el espejismo de la apariencia, que vale más un alma limpia y pura que cualquier relato de chico malote resentido porque hay una sociedad que no lo entiende y confunde marginal con no me dan lo que quiero, y lo quiero ya, sin esfuerzo, sin empeño, sin dar nada a cambio. 

Se equivocan cuando se preguntan ¿Qué me ofrece esta vida? cuando en realidad la pregunta es ¿Qué puedo ofrecer yo a la vida? la vida ya la tienes, solo depende de tí lo que quieras hacer con ella.   

Es cuestión de tiempo y convivencia, que se den cuenta que no es más importante quien más miente si no quien más ofrece.

amc


martes, 18 de agosto de 2020

CAMINO A LA CORDURA 08/2020

LA MATA 2020 


 Otro año más de desconexión. Cada año más agradable, cada año más provechoso que el anterior. 
 Sin duda, la edad curte la vida y la prepara para un futuro de recompensas. Ya se va acercando el momento de ir visualizando una vejez a medida, la vejez que siempre imaginé. Despertar con el morir de las olas y el sabor a sal en la brisa. No hay mejor sueño para despedirse de la vida, pasear de madrugada por la fresca arena de la mar, en soledad con el universo, sin nada que divisar en el horizonte, sólo la mar, la fina línea que separa la mar del azul del cielo. No hace falta nada más para sentirte plenamente feliz. 
En busca de un pueblo costero que respete las puestas de sol y que el dar los buenos días no sea algo fuera de lo común. Allí encontraré la paz deseada, allí donde las puertas carezcan de cerradura e internet sea una leyenda de ciencia ficción. 
Que el mayor frescor venga del rocío y la única preocupación sea recordar mis manías. 
Esa manía mía de quererme, que no hay manera de cambiarla, esa manía mía de esforzarme por encontrar un sentido a todo, todo tiene un sentido. 
Esa manía mía de buscar la razón y el porqué de las cosas.
Agradecido siempre de llegar a la vejez tal como viene, poco a poco, dando tiempo al olvido y al perdón, a someter a juicio mi pasado y recordar que la vida te dá más vidas en el transcurso de la misma.   Escribe tu historia en tus memorias, una edición limitada para aquellos seres que te acompañaron y como gratitud dejar el legado a quienes de alguna manera, valoren lo escrito de tu puño y letra. Sentir haber realizado mi objetivo y disfrutar del merecido descanso, sin deudas con la vida, sin más equipaje que lo puesto, no necesito más, sin más obligación que el levantarme cada mañana recordando quien soy y que me quedó por hacer. Si pienso que me quedó algo por hacer, no me sentiré pleno, no dormiré tranquilo con ese pensamiento rondando mi cabeza.     
Por lo tanto, dime tú, que me ves desde fuera, dime en cada momento si voy dejando algo en el olvido ya que a mí se me puede pasar y llegado el momento, pueda conmigo el insomnio nocturno, por no dar por terminado mi trabajo en vida. 

 amc 



 HUELLAS 


 ¿Qué pretendes? un año sin saber de tí y ¿ahora ? 
 Es increíble, me cuesta trabajo pensar que en algún momento deba disculparme contigo. 
No juegues conmigo, creo que no lo merezco, no me hagas sentir culpable de algo que solo tu provocaste. Si alguien debería estar ofendido ese sería yo. No pensé que tu trabajo fuera tan importante como para no poder compaginarlo con la amistad. Quizá has corrido demasiado, quizá no terminaste tu trabajo para enfrentarte a ti misma. 
¿Sabes? puedes pensar lo que quieras de mí y mi situación laboral, no me arrastro ante nadie, estas equibocada, pero no me importa lo que pienses, he aprendido algo que tú, aún no has logrado, quizá porque no lo trabajaste en su momento. He aprendido a quererme y valorar mi trabajo, a dormir de un tirón sabiendo que no tengo nada de qué arrepentirme, pedí perdón a quien se lo debía, ahora creo en mi trabajo y tengo la suficiente confianza en mí mismo como para no ofenderme en lo que puedan pensar de mi. 
No tengo enemigos, tampoco los provoco, no le debo nada a nadie y pienso seguir sin deudas lo que me quede de vida, no quiero favores, todo lo que tengo me lo he ganado a pulso, mi trabajo me ha costado llegar donde he llegado y ganarme el respeto de los que me rodean, sin excepción. 
Cuando respetas, te respetan, cuando amas recibes amor, cuando generas confianza, consigues que confíen en tí. 
A día de hoy tengo todo lo que deseo, no necesito más de lo que tengo. 
Mis enemigos no se fijan en mí ya que saben que no conseguirán hacerme enojar ni dañar. Incluso les deseo lo mejor. No te tengo ningún rencor, solo desearte lo mejor en tu trabajo y tu vida personal, quizá es mejor así, no estoy seguro de si la propuesta que me hiciste en su día hubiese funcionado, de haber sido así, habría perdido todo y no tengo edad para arriesgar, como dije antes, tengo todo cuanto deseo, no tengo aires de grandeza, aprendí de la humildad que las alturas no son buenas, las caídas son más dolorosas, prefiero ir a ras de suelo, si tropiezo me es más fácil levantar y continuar mi camino. 
Cuidate mucho.    Besos del que te sigue queriendo. 

 amc

lunes, 13 de julio de 2020

CAMINO A LA CORDURA 14/07/2020


CAMINO A LA CORDURA
14 DE JULIO DEL 2020
La vida es un juego maravilloso, 
solo sabrás si ganaste cuando termine la partida, pero recuerda que 
lo importante es participar.
En el primer latido de corazón ya eres partícipe del juego, aún sin conocer las reglas, estas las irás aprendiendo a lo largo de la partida. 
Nacemos ganadores, los vencedores ante millones de contrincantes luchando por alcanzar su meta. Solo uno (en ocasiones más) consigue ser el más rápido, uno entre millones, ese eres tu, el gran clasificado para participar en el juego de la vida, fuiste el elegido, millones tuvieron tu misma oportunidad pero tú fuiste el elegido, el ganador, para los demás ya no hubo otra oportunidad, simplemente desaparecieron, no hay más intentos para ellos. 
Siendo capaz de conseguir esa hazaña, ganador entre millones de oponentes, eres capaz de cualquier cosa que te propongas. O no…
Como buenos padres deseando lo mejor para sus hijos, empieza el juego, el aprendizaje. No por esto, lo que aprendamos o las circunstancias que nos rodeen, determinarán nuestro futuro, sinó la manera en la que nosotros apliquemos ese conocimiento. 
Nada ni nadie, puede hacerte feliz o infeliz, solo nosotros tenemos esa virtud, la virtud de elegir nuestro estado de ánimo.
La naturaleza es sabia, en nuestros primeros años de vida, carecemos del lenguaje, sólo escuchamos.
Como dijo Pitágoras  “El comienzo de la sabiduría es el silencio, escucha y serás sabio” Esponjas que absorben todo lo que les rodea, lo bueno y lo malo, ya que, lo malo ha de existir, de lo contrario no sabríamos valorar lo bueno. 
Como todo juego, la vida tiene también tiene reglas. 
En primer lugar, pon el juego en modo difícil, en el modo facil gana cualquiera y tu no eres cualquiera. 
La honestidad y humildad, haz de ellas tu modo de vida, respeta los tiempos y no corras demasiado, sé disciplinado ya que la disciplina vencerá a la inteligencia, se perseverante en tus objetivos y ante todo, decide ser feliz.
Estas, podríamos decir que son las reglas del juego, si las cumples tendràs un porcentaje muy alto de salir victorioso. 
La pregunta es, ¿cual es el premio al ganador?
En realidad este juego de la vida, es un solitario, no compites con nadie, solo tú juegas tus cartas, sólo tú sabrás si has vencido.


“Primero tienes que aprender las reglas del juego , y después 
jugar mejor que nadie”  
Albert Einstein 






MI COVID PARTICULAR
Pensé que no era noticia entre los que me rodean día a día, pensé que ya conté todo sobre mi vida y resulta que solo es eso, lo pensé. 
No es de extrañar que tenga capítulos de mi vida que falten por salir a la luz, incluso algunos que ya olvidé o quise olvidar y de cuando en cuando, viene el tiempo a recordarme que yo, también pasé por ello.
Han pasado ya 20 años desde entonces, recuerdo con dificultad los detalles ya que por aquel entonces, mis borracheras eran continuas y de lo que puedo asegurar es ya han pasado 20 años. 
Recuerdo que la adicción ya estaba presente en mi vida, ya pasé por algún centro sin pena ni gloria, era la época del alcohólico que no reconoce su enfermedad y piensa que en el momento que lo decida, puede parar de consumir sin ningún problema, lo cierto es que no quería dejar de beber, ni quería, ni podía. 
Una larga temporada pasé entre pruebas médicas y de especialista en especialista. No acertaban con el diagnóstico, no se explicaban porque dejé de comer y adelgacé hasta llegar a pesar la ridícula cantidad de cuarenta kilos, no comía, solo bebía, el apetito desapareció al tiempo que el sueño y apareció una tos que me desvelaba lo poco que dormía. 
Eso no me impidió seguir bebiendo a la misma velocidad que perdía peso y fuerzas.  
Pasaron las semanas hasta que porfin una llamada de mi médico me alertó del problema que me estaba consumiendo.
La noticia fue algo sorprendente para todos, unas radiografías de pulmón, desvelaron que padecía Tuberculosis Pulmonar y había afectado gravemente a mi pulmón izquierdo. La Tuberculosis había hecho desaparecer gran parte de él, solo había cavernas, un pulmón lleno de cavernas. 
Ahí empezó mi COVID particular. Mi médico me mandó de urgencias al Hospital Puerta de Hierro, nada más entrar por urgencias me plantaron una mascarilla de la que no me separé en toda la noche mientras me las pruebas pertinentes para asegurar que realmente hablábamos de Tuberculosis.
Fué una noche agotadora en la que no paraba de ir de sala en sala, de prueba en prueba. 
A la mañana siguiente, después de confirmar que efectivamente era Tuberculosis, me trasladaron a un Hospital especializado en enfermedades pulmonares, en especial en Tuberculosis.  Al llegar allí, mi cara cambió por completo, estaba en el paraíso, en plena sierra Madrileña, en el corazón de la montaña de Cercedilla, en La Fuenfría. 
Todo mi gozo en un pozo cuando al minuto descubrí que solo los visitantes podrán disfrutar de aquel paraíso, al entrar, aún con mascarilla en boca, me asignaron una habitación para mi solo, una habitación amplia y con terraza. 
Allí, en la habitación ya pude deshacerme de la mascarilla y pude respirar aire puro, o eso creía… Puertas y ventanas estaban herméticamente cerradas, el oxígeno que respiraba provenía de unos conductos terminados en rejillas de aluminio colocadas estratégicamente en el techo,  la terraza solo me permitia ver el paisaje a través del cristal, la comunicación con las enfermeras era mínima, la medicación y analiticas diarias. Mes y medio encerrado en una habitación de hospital en estado de cuarentena. 
No hay mal que por bien no venga, ahí fue donde empecé a devorar libros y de manera adictiva, también decir que en ese ingreso fue donde pasé mi primer mono, ya que quise minimizar mi consumo de alcohol a las enfermeras y médicos cuando se asombraron por mis analiticas y les dije que no bebía en grandes cantidades, la segunda noche añadieron ansiolíticos a mi medicación ya que fue un espectáculo el pasar el mono a pelo. 
Después del mes y medio en aquella habitación, tardé ocho meses en recuperarme a base de pastillas de colorines y una dieta rica en grasa. Después de los ocho meses, volví al alcohol y el tabaco.
Al fin y al cabo, el destino está escrito y todo lo que nos pasa es por algo.

domingo, 21 de junio de 2020

CAMINO A LA CORDURA 21/06/2020

CAMINO A LA CORDURA
21/06/2020



“Si para gustar a alguien tienes que convertirte en algo que nunca te gustó, estarás cometiendo la mayor de las infidelidades”                  @_TamMc_


LA TIENDA DE LA VERDAD
Basado en un cuento de JORGE BUCAY con mi interpretación personal

 El hombre, paseaba cada tarde por las calles de su ciudad, una ciudad
pequeña con calles pequeñas. Tenía tiempo, todo el tiempo del mundo.
Por eso paseaba cada tarde y se entretenía en cada escaparte de cada
tienda que se cruzaba en el camino. No tiene un rumbo fijo, no tiene
un destino, solo pasea y observa escaparates por mera curiosidad,
sin pretensión de comprar algún artículo, tampoco se lo puede
permitir. Su soledad le permite el lujo de entretenerse eternamente en
sus paseos, no tiene horarios, no tiene que rendir cuentas con nadie,
nadie lo espera.
La vida le enseñó que las prisas no son buenas compañeras, desde
entonces, la calma y la tranquilidad inunda cada poro de su piel.
Lleva años caminando en soledad, su vida le llevó por un mundo
irreal en el que su entorno no encajaba y decidió que lo mejor era
seguir su camino, bueno o malo, pero su camino.
Cada día encontraba nuevas tiendas donde poder ojear los artículos
expuestos para el disfrute de los transeúntes, ese día, al doblar la
esquina de una callejuela, se dió de bruces con un local modesto, sin
letrero alguno en su exterior, tan solo un pequeño atril que exponía un
cartelito escrito a mano en la puerta donde se podía leer, 
Tienda de la verdad 
El hombre se sorprendió, pensó que era un nombre de fantasía, no
llegaba a pensar qué diablos vendían en aquella tiendecita.  
Entró impulsado por la curiosidad y se dirigió a una señorita que
sonreía tras un mostrador. 
  • Perdón, ¿esta es la tienda de la verdad? 
  • Si señor, aquí es. ¿Que tipo de verdad busca? ¿Verdad parcial? ¿Verdad relativa? ¿Verdad de estadística? ¿Verdad completa?...
¡Asique era verdad, allí vendían la verdad! nunca se hubiese
imaginado algo así, entrar en una tienda y llevarse la verdad,
aquello era inaudito.
  • Verdad completa 
Dijo el hombre muy convencido.
  • Estoy cansado de mentiras y falsificaciones, no quiero más generalizaciones ni justificaciones, ni engaños ni fraudes, verdad plena, verdad completa.
  • Bien, sígame señor.
Contestó la amable señorita sin perder la sonrisa. 
La señorita lo acompañó a otro sector y señalando a otro vendedor le dijo.
  • Mi compañero lo atenderá
  • Gracias, muy amable.
El vendedor se acercó al hombre y le ofreció sus servicios.
  • Buenas tardes, ¿qué desea el señor? 
  • Vengo a buscar la verdad completa.
  • Ajaaa
Comentó el dependiente con gesto dudoso
  • Perdone pero ¿El señor es conocedor del precio de lo que pide?
  • No, no lo sé, ¿Cuál es el precio?
Pensaba que el precio entraría dentro de su presupuesto, al fin y al cabo,
la verdad no es algo material, no es un trabajo físico, quizá tendría un precio simbólico. 
  • Bueno, dijo el vendedor - Si usted se la lleva, el precio es que usted nunca más volverá a estar en paz. 
Un escalofrío le envolvió el cuerpo al escuchar el precio, jamás pensó que
llevarse la verdad absoluta fuera tan caro.
  • Bueno, en ese caso lo pensaré mejor antes de llevarlo, gracias. 
Se dio la vuelta cabizbajo y salió de aquel local. 
Quedó triste al ver que todavía no estaba preparado para la verdad absoluta,
de que aún necesitaba algunas mentiras para encontrar descanso, algunos
mitos en los que refugiarse, algunas justificaciones para no enfrentarse
consigo mismo, se consoló pensando que quizá mas adelante, quizas.